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RENAULT CLIO R3T: UN GRAN SUEÑO QUE TERMINÓ EN DECEPCIÓN

Por Ignacio Psijas

Fotos por Héctor Rodríguez S.

La vasta historia del COPEC RallyMobil ha generado la presencia de autos inolvidables que han escrito capítulos gloriosos, pero por contraparte, el surgimiento de otros modelos, teóricamente muy competitivos, que en la práctica han estado lejos de generar alegrías en las tripulaciones y equipos. Dentro de este último segmento uno de los casos más legendarios es el del Renault Clio R3T presentado a inicios de 2015, que pese a estar en manos de algunos pilotos de fuste del concierto nacional (Jorge Martínez), sudamericano (Raúl Martínez) e incluso mundial (Gabriel Pozzo) jamás logró el rendimiento ni los galardones que se esperaban.
En RallyChileno, siempre ávidos por desempolvar las temáticas que por mucho tiempo permanecieron en perfil bajo o incluso en el anonimato, contactamos a tres personas muy ligadas al desarrollo del auto galo. Nos referimos a Eduardo Moya (actual responsable del team Susaron y en su momento director deportivo del equipo de Ibarra Competición), a Sebastián Silva (actual piloto del auto francés) y al propio Martínez (quien lo estrenó en 2015), quienes narran y comparten aspectos muy interesantes que nos lleva a comprender los motivos del porqué un auto tan pintoso, tecnológico y racing como el Clio R3T no consiguió el brillo que muchos auguraban en la época de apogeo de la serie R3.

JORGE MARTÍNEZ FONTENA: “NO DOBLABA BIEN NI ERA AMIGABLE”

El máximo campeón del RallyMobil se subió al modelo turbo tras conquistar dos títulos en el Clio aspirado, sin embargo, lo que parecía el inicio de una temporada 2015 llena de éxitos rápidamente se convirtió en una pesadilla con abrupto final.


“En aquel entonces venía sosteniendo una relación súper estrecha con Renault. Había ganado campeonatos con el Clio aspirado en R3 y era piloto oficial de la marca en Chile. Además tenía un muy buen apoyo de Renault Sport Francia, de hecho, tras ganar el título de 2013 me regalaron un motor completo del Clio aspirado y un paquete de repuestos bien completo en un momento que los necesitaba un montón. Después de aquello realicé un viaje a Francia en el que hice un test sobre un Renault R5, y en ese momento estaban desarrollando el Clio R3 turbo. Los ingenieros, en esa oportunidad, me decían que el modelo turbo sería 1 segundo por kilómetro más rápido que la versión con motor aspirado. Dicho eso de inmediato hice mis matemáticas básicas y saqué como conclusión que con el R3 turbo la íbamos a romper, por lo tanto de inmediato nos embarcamos en el proyecto del nuevo auto.
El vehículo llegó a Chile y debo decir que los primeros tests no fueron malos. Si bien no sentí que era una bomba como lo pensé en Francia, le veía potencial. Eso si debo mencionar que el motor sonaba bastante extraño, como si todo el tiempo estuviese cortando inyección. Me explicaron que eso debía al funcionamiento constante del control de tracción, pero en definitiva preferí desactivarlo y correr sin el TC (traction control).
A la hora de la verdad el auto no dio frutos en las carreras, y por mi lado no tenía tiempo ni plata para desarrollar el Clio R3T como Renault quería, por lo que solo disputé 3 fechas con el. En ese periodo noté que el modelo no era completamente malo, pero si bastante inferior al Citroën DS3 al que nos enfrentábamos en la serie R3 y también incluso al Renault Clio aspirado. En números el R3T era bueno, con mucho torque y potencia, caja secuencial y buenos frenos, pero en el conjunto global no se traducía en un auto armónico.

Vicente Israel, uno de los pilotos que hizo debutar el Clio R3T en el Rally de Santa Cruz

Existe el mito que el auto fue desarrollado para asfalto, pero no es así. Lo que pasa es que en Europa, y Francia particularmente, es más sencillo testar en esas condiciones, pero el Clio R3T estaba diseñado para todo terreno, aunque debo decir que ni en asfalto era bueno. Resultaba muy difícil de manejar, sobre todo porque se hacía muy difícil colocar toda su potencia en el piso y por ende no doblaba bien ni era amigable al llevarlo rápido. Aún así ganamos una etapa, pero después de una mala tercera fecha en Concepción mi papá fue muy duro con el auto y dijo literalmente ´no corrís más con es hueá’.
Tras la fecha en ‘Conce’ buscamos nuevas opciones y como mi cuñado (Cristian Navarrete) había dejado poco antes de correr en el Citroën DS3, tomé de inmediato la oportunidad de subirme a ese auto. Fue una situación polémica, ya que en esa época Renault apoyaba al campeonato. Si bien la marca no me entregaba soporte de manera directa, teníamos un vínculo muy positivo. Eso trajo consigo que cuando salí de Renault me llegaran todas las penas del infierno, diciendo que estaba traicionando a la marca cuando en realidad ese año Renault no me prestaba apoyo económico.
Lo que la gente no entendió es que en primer lugar soy piloto y para ganar carreras necesitas estar en el mejor medio mecánico se puede tener. En ese minuto tuve una mejor alternativa que el Renault y la tomé. Los hechos mostraron que fue una decisión acertada, pues ganamos una carrera y terminé segundo en el campeonato”.

EDUARDO MOYA: “PROBAMOS TODO TIPO DE FÓRMULAS PARA HACERLO COMPETITIVO”

Ramón Ibarra/Nicolás García

El actual mandamás deportivo del equipo Susaron Rally batalló durante largas cuatro temporadas por generar un mayor rendimiento en el Renault R3 turbo del equipo Ibarra Competición, sin embargo, ni su persistencia ni la capacidad conductiva de los hermanos Ramón y Cristóbal Ibarra se vieron retribuidos con victorias.


“Durante 2013 y 2014 desarrollamos paso a paso el Renault Clio R3 aspirado, por lo que recibimos el R3 turbo con muchas esperanzas. Cabe recordar que antes del inicio de la temporada se realizó un lanzamiento para la prensa con el nuevo modelo en las dependencias de la sede central de la misma marca en Las Condes. Había mucha expectativa en torno al auto, incluso la idea original era que Carlo de Gavardo, quien se había sumado a nuestro equipo ese año (2015), pasara al R3T en 2016, pero la verdad es que en ningún momento el vehículo fue realmente competitivo.
El auto con motor turbo tenía mucha potencia, pero no se podía colocar al piso en los caminos de nuestro campeonato nacional. Era un auto difícil de manejar, en el que no siquiera se podía hacer la clásica maniobra punto y taco. El R3T se iba mucho de punta y por ende los pilotos perdían muchísimo tiempo en zona de curvas. De hecho Cristóbal Ibarra en el R3 aspirado le ganó varios primes y rally completos a su hermano Ramón que iba en el turbo.

Gabriel Pozzo (izquierda), navegado por «Queno» Carvallo, durante el rally de Pucón 2016

Recuerdo que el mismo Gabriel Pozzo me aseguraba que con ese auto era imposible ser competitivo. Nos cansamos de buscar fórmulas para mejorar el andar, probamos de todo, incluso hicimos test con el auto en pista de asfalto, pero pese a nuestros esfuerzos los resultados nunca llegaron. El hecho que Renault Sport dejara de desarrollar el R3T fue una de las claves que nos impidió avanzar en la dirección que esperábamos. Fue un proyecto que prometía mucho, pero que lamentablemente no dio dividendos”.

SEBASTIÁN SILVA: “EN TRAMOS VELOCES EL AUTO ES COMPETITIVO”

Si alguien conoce a fondo las virtudes y defectos del R3T ese es Seba Silva, quien al tenor de los hechos -rompió motor en el RallyMobil de Santa Juana- puede transformarse en el último piloto que corrió sobre el auto made in France en las rutas del campeonato nacional.


“Hasta 2018 no tenía intenciones de cambiar el Renault Clio aspirado, ex Jorge Martínez y José Miguel Hernández. Me había adaptado muy bien al auto y además se comportaba genial, tanto por sonido como por manejo, ya que te ofrecía todo lo que uno espera de un vehículo de carreras.
Llevaba harto tiempo de rodaje con ese Clio aspirado primero junto a Pablo (Sánchez) como navegante y luego junto a Matías (Leiva), pero llegó el accidente de Vicuña y se acabó la historia con el aspirado.
El R3T, por su parte, no había logrado buenos resultados. Martínez alcanzó a correr unas pocas fechas con el, luego la productora puso en el auto a Gabriel Pozzo (3° en Pucón 2016) y después creo que también se subió en el turbo ‘Raulí’ Martínez (abandonó en Pichilemu y Chiloé 2016), pero al final el auto quedó botado luego que el hijo del ex campeón mundial Ari Vatanen (Max) le borrara la trompa tras un salto en Laguna Carén.
Ahí surgió la posibilidad de adquirirlo, lo cual hice, incluso sin la trompa, sin motor ni radiador, sin focos y con la punta del chasis para atrás. Le faltaba mucho. Comencé a conseguir los elementos por parte. Le compré a Ramón Ibarra el motor y algunas piezas de la central eléctrica que estaban perdidas en el auto.
Después de acumular varios años arriba del R3T puedo decir que el Clio turbo está bien balanceado para el asfalto y es el auto que mejor salta dentro de los que he manejado hasta ahora, ya que cae siempre parejo, lo cual es muy poco usual en autos de tracción delantera, pero por contraparte le juega en contra su (alto) torque, 480 Nm contra los 340 y tanto Nm del Citroën DS3 Max. En el aspirado necesitaba hacer rectas muy largas para llegar a 180 km/h, mientras que en el R3T con 600 metros ya estaba a tope y el auto pedía más.

Es un auto muy intenso que en muchas ocasiones te deja pegado a la butaca. De hecho tras el Rally de Ovalle, bien trabado, sentía que no lograba llevarlo como corresponde, sufrí un par de trompos, ante lo cual decidí desactivar el control de tracción. Le corté de cuajo los sensores, y si bien el auto seguía siendo difícil de manejar, patina incluso en sexta marcha, lo pude comenzar a maniobrar con más control.
Por sus características es vital ir muy atento para evitar que derrape en cambios altos y que por ende te bote la cola. Creo que a nivel técnico le faltan por lo menos 30 centímetros en recorrido de suspensión, pero incluso con sus deficiencias y con el hecho que lo corro sin control de tracción, reconozco que lo paso muy bien arriba del auto.
El año pasado con el R3 turbo ganamos cuatro primes de la RC4 y nos colocamos varias veces en lugares de podio de la general de autos de tracción simple, lo cual demuestra que puede ser competitivo, pero para ello debes conocerlo muy, muy bien.

Sebastián Silva/Sebastián Arancibia

Con el Clio R3 turbo he pasado buenos y malos momentos. Un año justo después del accidente en Vicuña 2018 sufrí un volcamiento con el turbo en Quillón, en el que por suerte caímos parados y pudimos seguir en competencia, pero también he disfrutado de primes ganados y podios en RC4.
Para alguien, como yo, que estaba habituado a vehículos básicos como el Lifan y en menor medida el Hyundai Coupé, fue difícil adaptarme a un modelo bastante más sofisticado y racing como el Clio R3T. Si bien es un auto intenso y que barre bastante la trompa, por mi estilo de manejo he logrado llevarlo de buena manera.
En los tramos sinuosos pero rápidos de harta zona en cuarta y quinta marcha el auto va muy competitivo, y es ahí donde le pudimos ganar a varios Rally 4 el año pasado, como sucedió en Paredones (Quillón) o en el tramo mundialista Patagual cerca de Penco, donde nos adjudicamos las dos pasadas. El problema, por contraparte, es cuando corremos en primes trabados como los de Casablanca -abandoné en las dos carreras de 2021- o en condiciones de lluvia. Ahí el auto rinde pésimo, ya que patina demasiado en todo momento y además tiene poco radio de giro.
El problema fundamental del R3T es que Renault Francia lo puso a punto para un campeonato de asfalto de rally y luego para un torneo de pista, pero ahí se acabó su desarrollo. Además, acá en Chile cometimos el error de usar una llanta mucho más delgada y baja de 195 respecto al neumático 215 que necesitaba, ante lo cual se enrollaba aún más.
Por las modificaciones que le hemos hecho al auto no pude correr con el en el WRC de Chile 2019 y tampoco podré hacerlo en esta edición 2023. Actualmente el auto sigue estando en mi poder, corrí hace poco el RallyMobil de Santa Juana pero rompimos el motor. No me cierro a la posibilidad de venderlo y comprar un N3 para correrlo en el Avosur, que es una categoría muy entretenida que me llama harto la atención. Veremos que nos trae el futuro, pero lo único que quiero es estar de vuelta en la ruta, puesto que es mi gran pasión”.

EL RENAULT CLIO R3T
Años en acción: 2015-23
Primer rally en Chile: Santa Cruz 2015
Último rally en Chile: Santa Juana 2023
Pilotos que lo han manejado:
Jorge Martínez
Ramón Ibarra

Cristóbal Ibarra
Raúl Martínez
Gabriel Pozzo
Benjamín Israel
Vicente Israel
Emilio Rosselot
Samir Assaf
Tadeo Rosselot
Sebastián Silva
Gerardo Rosselot Valenzuela

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